Una de las empresas que ha logrado transitar de manera exitosa entre el peñismo y la 4T es sin lugar a dudas Nuvoil, de Mariano Hernández Palmeros. En este sexenio que casi concluye, acumula jugosos contratos con Pemex Exploración y Producción, Pemex Transformación Industrial, la Comisión Federal de Electricidad y el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas).
Destaca el 640851807 firmado con Pemex Exploración y Producción para el “Servicio integral de acondicionamiento de gas húmedo amargo del Campo Ixachi para cumplimiento de la NOM-001-SECRE-2010 en el Activo de Producción Veracruz” por más de mil millones de dólares y cuya vigencia concluye en 2032.
De acuerdo con fuentes internas, el Grupo Nuvoil conformado por las empresas Nuvoil, Geolis, TFS Turbine Field Solutions y Sistemas Integrales de Compresión no habría logrado ese tránsito de terciopelo sin una pieza clave: Rocío Nahle. Nos aseguran que el grupo es uno de los consentidos de la secretaria de Energía y uno de sus principales apoyos.
Durante esta administración, a las empresas se les ha beneficiado con al menos siete contratos millonarios, esto, pese a que Nuvoil estaría envuelta en escándalos y ligada con la sociedad Tecnologías Relacionadas con Energía y Servicios Especializados (Trese), empresa vinculada con Juan Carlos Cristóbal Salinas Occelli, hijo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari.
Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto ( a quien por cierto, aprovechando el paréntesis, han visto muy contento y tranquilo en una zona muy exclusiva de República Dominicana) les adjudicaron a Nuvoil y Trese el contrato 422213801 en proposición conjunta. El acuerdo de más de 500 millones de dólares se cerró para terminar su vigencia hasta noviembre de 2023. En su declaración ante la Fiscalía General de la República, de Gertz Manero, Emilio Lozoya acusó al ex presidente Carlos Salinas de cabildear a favor de los proyectos de su hijo, entre ellos, el pago de 15 millones de dólares a TRESE por la cancelación de un contrato con Pemex.
Una vez que se hiciera pública la declaración, la empresa presuntamente vinculada con Salinas Occelli envió cartas a los medios en las que sostenía que lo declarado por Lozoya se apartaba de la verdad. A través de Alfredo Silva Padilla, apoderado, negó haber recurrido al ex presidente para cabildear o presionar a Emilio Lozoya.
No obstante, reconoció que inició un litigio contra Pemex por la rescisión del contrato 428222897 durante la gestión de Lozoya. Mismo que mediante sentencia del 16 de enero de 2020 resolvió en definitiva la nulidad de la rescisión en la Revisión Fiscal 311/2019, seguida ante el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito.
Por lo pronto, se abren muchas incógnitas casi al finalizar el sexenio y pocas muestras de combate a lo que supuestamente no les gusta se han visto. Una de las preguntas que se hacen los que le han dado seguimiento a estos negocios es si Emilio Lozoya todavía está dispuesto a revelar información sobre presuntas maniobras llevadas a cabo por el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari con el objetivo de influir en la asignación de contratos de Petróleos Mexicanos.
Y bueno, seguramente saltarán muchos nombres más.
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