El famoso buzo Italiano Enzo Maiorca se sumergió en el mar de Siracusa Sicilia y estaba hablando con su hija Rossana que estaba a bordo del Yate 🛥️.
Listo para entrar, sintió que algo golpeaba levemente su espalda. Se volteó y vio un delfín. Entonces se dio cuenta de que el delfín no quería jugar sino expresar algo.
El animal se zambulló y Enzo lo siguió a una profundidad de unos 12 metros, atrapado en una red abandonada, había otro delfín, Enzo rápidamente entendió el mensaje y le pidió a su hija que tomara los cuchillos de buceo.
Pronto, los dos lograron liberar al delfín, el cual, al final del calvario, emergió, emitió un grito casi humano (describió el propio Enzo).
(Un delfín puede permanecer bajo el agua hasta 10 minutos, luego se ahoga). El delfín liberado fue ayudado a salir a la superficie por Enzo, Rosana y el otro delfín, ahí fue cuando llegó la sorpresa: ¡estaba embarazada! El macho los rodeó, y luego se detuvo frente a Enzo, le tocó la mejilla (como un beso), en un gesto de gratitud y luego ambos se alejaron nadando.
Enzo Maiorca terminó su historia diciendo:
“Hasta que el hombre no aprenda a respetar y hablar con el mundo animal, nunca podrá conocer su verdadero papel en la Tierra”.
El buzo italiano falleció en 2016 a los 80 años de edad con un récord profesional que marcó la historia, fue el primer hombre en superar los 50 metros de inmersión bajo el mar en 1960 y su último récord fue de 101 metros de profundidad cuando tenía 57 años de edad.
/ Vía Cisne Negro




