Las películas de misterio, o de “quien lo hizo”, al igual que la llamada novela negra, son trabajos “de fórmula”. Es por eso que todas se parecen y si acaso algo las hace diferentes, son las vueltas de tuerca posibles y, en el caso de las producciones cinematográficas, el brillo de su elenco.
Es así como, dentro de dicho género fílmico, existen algunas piedras de toque: Crimen en el expreso de Oriente (Sidney Lumet, 1974) estableció una marca muy alta; aunque también se recuerdan TESTIGO DE CARGO (Billy Wilder, 1957) y Crimen por muerte (Robert Moore, 1976). Éstas son expresiones muy bien acabadas con los mismos elementos: un misterio por resolver, una dirección de arte soberbia y, sobre todo, un reparto inconmensurable.
Por lo tanto, si consideramos la primera entrega de esta saga, Knives Out: Entre navajas y secretos (Rian Johnson, 2019), tenemos que ésta, la más reciente aventura del detective Benoit Blanc (Daniel Craig). Glass Onion: Un misterio de Knives Out, entretiene, sí, pero queda en un nivel inferior respecto a su antecesora.
Aunque hay que admitirlo: muy pocos resisten al sabor de un buen recalentado.
En esta cinta, un excéntrico millonario (Edward Norton) convoca a grandes amigos a solucionar un crimen que se cometerá en la mansión de la paradisiaca isla que el mogul habita; entre los invitados se cuenta a un influencer (Dave Bautista), una diseñadora de modas (Kate Hudson), la gobernadora de Connecticut (Katharine Hahn) y un científico (Leslie Odom, Jr). Sin embargo, hay dos presencias incómodas, una ex socia del anfitrión (Jannelle Monáe) y el propio investigador Blanc, quien nadie sabe bien a bien, porqué recibió invitación.
La impronta de Agatha Christie está presente en esta historia que muestra al personaje de Norton como un capitalista sin escrúpulos, capaz de comprar el piano de Liberace, la guitarra de Paul McCartney y la Gioconda de Da Vinci, no una copia, sino la original.
Glass Onion: Un misterio de Knives Out se las arregla para hacer funcionar este juego gracias a los giros que el argumento propone y que deben ser zanjados por Benoit Blanc, interpretado por un muy divertido Daniel Craig alejado de la hiper masculinidad y buen gusto de James Bond.
Que el personaje de Edward Norton es tomatazo contra Elon Musk es evidente y muestra la caída de Musk en cine y televisión. Su presencia en Iron Man, 2 (Jon Favreau, 2010), en Hombres de negro internacional (F. Gary Gray, 2019), o en The Big Bang Theory (Novena temporada) contrasta con la ácida y despiadada burla que ahora recibe en Glass Onion: Un misterio de Knives Out.
Y en el desplome de la popularidad de Elon Musk, todos somos culpables.
Qué leer antes o después de la función.
Pieza única, de Milorad Pávic. Estupenda novela de misterio, original y surrealista donde un ser andrógino debe asesinar a dos personas para poder vivir. Un vendedor de sueños que debe ser atrapado por el detective que presenta en esta novela su cuaderno azul. Dos libros en uno y un relato delirante, poético, caótico, pero fascinante.
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